Cuando le agarré el ritmo a escribir regularmente, a veces lo hacía para aliviar las presiones del corazón y la mente, otras para mantener las presiones ahí y saborearlas, otras para decir cosas como estás que no aportan mucho en realidad porque no me gusta tomar esto como un diario de vida y otras para que sea esto quién aguante mis incesantes vacios de todo tipo. De seguro no debi haber escrito esto yo, quizas intento frenar dentro de mi algo que no quiero hacer y no puedo, de seguro escapó a través de esto y me voy a volar un rato, de seguro hay mucho (demasiado) de mi acá, me voy...
Pero vuelvo, y no sé si por mucho, creo que quiero dejar que todo escape y si usted amigoestá leyendo esto detengase, no se oblige a seguir porque al parecer esto no va dirigido a usted sino a un yo futuro o a un yo presente, me autoescribo y no quiero dejarlo, me excluyo de mi mismo y quiero confrontarme a lo que no quiero vivir, me muero...
Y revivo tras cada paso que doy en este bloque de cristal que es su pantalla o mi pantalla, estoy aqui ahora pero de seguro en un momento no estaré, a lo mejor este es el posteo más largo que haga porque no se si me detendré, perdonenme las faltas pero no tengo el tiempor para mirar atrás y corregirlas. Entonces el yo encerrado vuelve y trata de detener esto y llora porque sabe el dolor que expresa y lo deja, lo deja, lo deja, lo deja desangrar el motivo de su despedidas infames del mundo que odia pero envidia...
No ama, no quiere, no deja reaccionar a quién está adentro y dueleeee!!!!!! Quemaaaa!!!! Ardeeeeee!!!!!! No se si vendreé sino sisisisisisi .....
Extracto.
sábado, 18 de julio de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
martes, 14 de julio de 2009
Sintomatología del Camino Errado

¿Cuanto buscáis pintar en el cielo hasta descubrir que no sois Dios?
Sabéis tanto de ti mismo, tonto Hombre, que olvidáis quien soy yo,
hijo de ti mismo y madre de aquél,
aquél que fue capaz de verse a si mismo y de verlo a él.
Somos quienes rompen su cara, quienes sacan de si,
ademánes, malabres, mil pañuelos, orondos parques perfumados de alelí.
Quienes olvidásteis, a quienes averguenzais conocer,
negados, corrompidos y engañados, abreviados al verbo ser.
Nuestra estancia es corta en este sitio pero aun os hacemos reir,
derivados a los pozos desterrados de tu honra nos aclamáis en secreto en nuestro devenir.
Nos necesitáis y nos niegas, sabemos quien sois en realidad,
sois quién nos alcanzó una ofrenda de gratitud infante hace tanto tanto tiempo atrás.
Alcanzad presuroso el sitial de tu plenitud y acariciad las nubes en mi lugar
pero luego no os qujéis de que por equilibrar vuestro sitio, tu sonrisa debéis borrar.
Sabéis tanto de ti mismo, tonto Hombre, que olvidáis quien soy yo,
hijo de ti mismo y madre de aquél,
aquél que fue capaz de verse a si mismo y de verlo a él.
Somos quienes rompen su cara, quienes sacan de si,
ademánes, malabres, mil pañuelos, orondos parques perfumados de alelí.
Quienes olvidásteis, a quienes averguenzais conocer,
negados, corrompidos y engañados, abreviados al verbo ser.
Nuestra estancia es corta en este sitio pero aun os hacemos reir,
derivados a los pozos desterrados de tu honra nos aclamáis en secreto en nuestro devenir.
Nos necesitáis y nos niegas, sabemos quien sois en realidad,
sois quién nos alcanzó una ofrenda de gratitud infante hace tanto tanto tiempo atrás.
Alcanzad presuroso el sitial de tu plenitud y acariciad las nubes en mi lugar
pero luego no os qujéis de que por equilibrar vuestro sitio, tu sonrisa debéis borrar.
¡Eh, Infante! Arrancádte las llagas de la razón, soltádte la corbata,
juega con nosotros, no finjáis que no teneís corazón.
juega con nosotros, no finjáis que no teneís corazón.
