sábado, 28 de junio de 2008

Óvolos - Los Monstros do lo "O"

sábado, 21 de junio de 2008

Miwi

martes, 17 de junio de 2008

Dedu

lunes, 16 de junio de 2008

Chiri - el chirimoya triste

domingo, 15 de junio de 2008

Dedu

sábado, 14 de junio de 2008

Miwi


viernes, 13 de junio de 2008

Audio-fonos, los de-más y lo de-más

"...Cuenta la leyenda que cuando algunos jovenes se colocan los audio-fonos en los oídos, los de-más y lo de-más desaparece, es cuando aparecen los invisibles, las transaparencias de las ropas, el palidecer de la carne y la sangre, la mudez de las palabras y la sordera selectiva en sus oidos.

Cuenta la leyenda que esos jovenes evaden la enfermedad citadina que circula en los tramos celestes de la serpiente mordelona de tierra, la que alberga tantas historias y crea sindromes...."


"Las paredes y el techo se van cuando hay libertad", profesaban los audio-fonos de uno de los amantes de esta leyenda en la voz áspera de los callejeros argentinos, uno de los invisibles al escucharlas se giró creyendo recordar alguna fisura abierta en su pasado de hacia varios años, cuando creía ser él el creador de tales filosofías, su corbata se apretó para vover su cabeza a la posición de lectura (al otro lado de la orden estaba su Jefe-Dueño presionando el botón que la accionaba).

Aquel día la serpiente hiba repleta pero él no lo notaba, aquél día la serpiente se durmió 5 minutos en una parada pero el no lo notaba, aquél día la serpiente se comió a alguien pero él no lo notaba, la ciudad que veía por la ventana se caía a pedazos con todos los invisibles dentro de ella, algo le tocó el hombro para preguntarle que decían los palitos sobre el circulo que traía en su muñeca, le dijó, al darse cuenta que era un invisible, que sus palitos marcabán los minutos que habian pasado desde el inicio de ese día, se extraño de que no conociera esos aparatitos, a él le gustaba pensar que lo que maracabn no era el presente ni el momento en que se estaba sino que medía sus huellas y cuanto ha podido vivir en El Hoyo, sonrió. Luego de eso observó un síntoma de la enfermedad citadina en el rostro del invisible (gruñia) y ahí se dió cuenta que los de-más tambien aparecieron con él al sacarse los audio-fonos para escucharlo.

Miró, miró, miró, miró, miró (no con enfasis sino con tiempo) y miró, era claro: la ciudad caía con ellos. Tomo sus audio-fonos y con un ¡Pum! de sus labios todo volvió a desaparecer.


Que bien se veía la cordillera en esos días, ella imponente de fondo y el volando a la velocidad de la serpiente, sin ciudad cayendo a pedazos, sin los de-más y lo de-más. La naturaleza intacta, sus audio-fonos y él.

jueves, 12 de junio de 2008

Chiri - el chirimoya triste



jueves, 5 de junio de 2008

Miwi


domingo, 1 de junio de 2008

Chiri - el chirimoya triste