sábado, 31 de enero de 2009

Preguntas un tanto inutiles a respuestas ya conocidas


¿En serio?
Si, en serio ¬¬

¿Allá se fué?
mmm...si

¿Tanto?
si, tanto

¿Como?
asi como te dije


Ayudanos a completar este inutilario ¡Escribe tus aportes ;D!

lunes, 26 de enero de 2009

Eludir

Tras las montañas, el cielo se teñía de naranja y los estruendos batían la calma de las luciérnagas. En mi lecho de hierba apreciaba lo generoso del espectáculo y con consiente ironía aplaudía cada estruendo levantando los pies sobre mi cabeza. Si que lo gozaba.

Cuando me levantaba un gavilán pasó sobre mi, me mantuvo pendiente a su aleteo y su volar hasta que lo perdí de vista. Podría haber sentido miedo al escuchar la algarabía de los guerreros mas no era mi costumbre, cuando sentí el clamor de los aullidos y el temblar de la tierra comenzé a caminar de espaldas para no perderme el espectáculo: cientos de guerreros descendiendo cuesta abajo la montaña bajo estandartes purpuras y envueltos en una nube de polvo. Un par de metros más adelante me dí vuelta y levanté la tapilla de pasto, me metí debajo y baje las escaleras.

"¡Wooo! ¡Wooo!" me burlaba y me reía de ellos mientras buscaba un libro con una vela y ellos corrian sobre mi cabeza, de las decenas que guardaba aún no acababa ninguno, era curioso porque a veces cuando aborrecía el mundo real siempre salía este con algo para cambiarme de opinión. ¡Aahh! La vida era buena en aquel entonces, mientras algunos "vivían" su vida (imaginen la expresión de mi rostro) yo hacia lo propio con la mía, lo muy propio. Si, la vida de los topos era siempre más relajada.

Elegí a Baudelaire recuerdo y lo abrí donde quedé:

"-Dime, hombre, enigmático, ¿a quién amas tú más? ¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu hermano?
-Yo no tengo ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
-¿A tus amigos?
-Os servís de una palabra cuyo sentido desconozco hasta hoy.
-¿A tu patria?
-Ignoro bajo qué latitud está situada.
-¿La belleza?
-De buena gana la amaría, diosa e inmortal.

-¿El oro?
-Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
-¿Pues qué es lo que amas, extraordinario extranjero?

-¡Amo las nubes. . ., las nubes que pasan... allá lejos... las maravillosas nubes!"
(El extranjero - Las Flores del Mal)

sábado, 3 de enero de 2009

Fantasma

Suavizas las cuerdas de el fin de tu cuello
con el resoplo místico de una última sensación
placer no es solo sonrisa también es angustia bermellón
cuatro cuerdas resonantes aplacan mis respiros
pasajera o vida eterna en las fisuras de tu voz.

Es implacable, tu semblanza se resigna a marchar
vuela sobre mis hombros mas no se digna a aterrizar
mueres distancia a mis cielos, vives paciencia de humanizar.

Ni te busco cerca ni te quiero lejos
excluido fantasma que ronda mi hogar
escucha la paciencia de los respiros
y como la extrañeza habla de tu forma de hablar,
tus juegos se vuleven pequeños pasos
testigos ocultos del gusto de fantasear.

Fantasma de castillo europeo
que revuelves las entrañas y permites el mal arrivar
despliega tus reales intenciones y tomemonos un té,
hay una eternidad para de ello conversar.