domingo, 16 de marzo de 2008

Paso 1: Pasión y muerte de Esperanza

"¿Que vamos a hacer con ella, señor?" Esta frase habría el destino de Esperanza, se encontraba ella, su pasión y su muerte alternando entre las manos enguantadas, albas y siniestras de dos sujetos tétricos, entre sus argumentos y sus intenciones. Palidecía muda e inconsciente de lo que podría hacer su destino con ella, entregarse sumisa ante la idea de un mejor porvenir para todos, mártir de sonrisas, fuente, finalmente, de tranquilidad.

"Mi opinión -decía el más joven de los dos- es que su muerte es la llave que desencadenará nuestra real felicidad, no es posible que pongamos en peligro algo tan valorable e importante para todos nosotros por alguien que atentaría contra ella, sobre todo sabiendo que no tiene una razón de ser, ¿es razonable mantenerla con vida si nos arriesga a todos a perder todo lo que hemos construido? por lo demás ella ya a hecho bastante daño, nos a mantenido en un vaivén emocional a todos solo con estar presente..."
Esperanza se mareaba con sus palabras, la cabeza le daba vueltas pero no entendía si eran las palabras del su verdugo o era un estado previo a la muerte como un tramite de placer incomodo, no aguantaría mucho ese estado...

"¿Y si solo la deportáramos a un lugar lejano? -proseguía el joven más enérgico aún- nos sugirieron algunos pero es totalmente inviable tal propuesta ya que es probable que se las arregle para volver acá, sabe como hacerlo y aunque la ubiquemos al otro lado del mundo vendrá donde nosotros a clamarnos su dolor."

Retorcida y sudorosa se aferraba a los guantes del tétrico par de verdugos, entendía que empezaba a dejar la luz del sol por la completa e infinita tiniebla. Pálida solo adornada de lágrimas negras en sus mejillas, Esperanza ya moría.

Las palabras del joven ya eran argumentos suficientes para su compañero, solo restaba agregar su opinión: "Beneplácito actuar tubo esta joven mientras estuvo libre y venenoso a la vez, es para todos una espada de Damócles y ante eso nosotros estamos hechos para actuar de una sola manera, será el primer paso de un mejor porvenir, será el inicio de una nueva etapa."

Esperanza suspiró,
murió.

“!Que su obituario diga: Fuiste vida y muerte para todos, Esperanza Mártir de Sonrisas!" concluía el verdugo sonriendo con lágrimas bajo los ojos.